Devocional Diario

Salmo 33. 1-3

Es un canto de alabanzas a Dios porque él gobierna sobre toda la tierra con sabiduría, justicia y amor. No hay un gobernante más fiel que Dios. El salmo invita a alabarlo con todo tipo de instrumentos musicales, pero nos recuerda la importancia de ser una persona íntegra para adorarle. Nos invita a revisarnos a nosotros mismos antes de levantar nuestras manos y nuestra voz en alabanza y adoración; el comportamiento de quien alaba o adora a Dios debe ser impecable, porque Dios es digno de adoración sublime, recordemos que Él es Santo y pide santidad ante su presencia.

Moisés le explicó a Aarón, cuando sus hijos murieron por presentar una adoración que Dios no había solicitado, primero estaban ebrios y segundo no se cuidaron de obedecer a Dios… Esto es lo que el Señor quería decir cuando dijo: «A los que se acercan a mí les mostraré mi santidad, y a todos los israelitas les mostraré mi gloria.» Levítico 10.3

A Dios le agrada ser alabado, pero debemos acercarnos a Él en completo respeto, reconociendo su Santidad. Quien dirige alabanza a Dios muestra la gloria de Él. En Hebreos 4.16, el escritor nos enseña que podemos acercarnos con confianza, pero a la vez con el debido respeto por su Santidad. «Acerquémonos, pues, con confianza al trono de nuestro Dios amoroso, para que él tenga misericordia de nosotros y en su bondad nos ayude en la hora de necesidad.»

Este post fue publicado el miércoles 31 marzo 2021
Sociedad Bíblica Peruana

v.3.67.0
Av. Petit Thouars 991 Santa Beatriz, Lima
Perú
e-mail: redaccion@sbp.org.pe
La hierba se seca y la flor se cae,
pero la palabra del Señor permanece para siempre.


1 Pedro 1.24b-25a DHH

FacebookInstagramYoutube